No hay acuerdo. El campo grita desde sus voces divididas, el gobierno responde desde voceros de manos vacías y la Argentina entera paga el precio a través de inestabilidad política, incertidumbre económica y miedo… porque aunque eso nadie lo diga, todos tenemos miedo…menos D’ Angeli.
Días atrás estuve cara a cara con Alfredo D´Angeli, el líder emblemático surgido de las bases (no tan bases) de Federación Agraria y que, en voz baja, amenaza a la cabeza misma de la organización. Su discurso era elocuente, sencillo, de palabras campechanas y rígido hasta la médula: “¡Minga nos van a sacar de las rutas!”, azuzaba desde el palco improvisado en plena intersección de las Rutas A012 y 14. Pero, por supuesto, ya con los pies sobre la tierra, a los periodistas nos decía que cedía al diálogo, que no podían quedarse “eternamene en las rutas”. La otra mejilla es la que colocaba el indiscutido símbolo de este paro agropecuario iniciado hace 2 meses atrás. D’ Angeli, el único lector de lo que se viene.
El representante entrerriano sabe que no es el momento de ir al choque al interior de la organización rural sino que los propios tiempos del paro lo han de llevar en alzas a la presidencia. Sin embargo, la realidad de Federación Agraria y el resto de las tres organizaciones asi como la del gobierno, es completamene opuesta. La extensión de las medidas y las reuniones truncas no sólo no dejan de debilitar a los cabecillas de la protesta (de golpe convertidos en conciliadores) sino a la propia presidencia. Un hecho de ésto no es sólo la palabra de cientos de productores inmutables a las decisiones vertidas desde la cúpula agraria sino, asimismo, las encuestas que colocan a Cristina con una caída irrefrenable de su imagen.
La otra mirada, la de los mercados, no es ajena a esta realidad en la que todos pierden, excepto aquellos que supieron hacer de la división su fuerza. Sin embargo, al país entero, a los argentinos, de poco nos sirve que uno gane y, muy por el contrario, nos encontramos en silencio tirando más leña al fuego que nos consume sin tregua. Es necesaria una conciliación no sólo para las partes enfrentadas sino para todos nosotros que dependemos de ellos para no tener que empezar a reconstruir a la Argentina de nuevo.
Archivado bajo: Argentina, Economía, Política | Etiquetado: Argentina, campo, conflicto agrario, D´Angeli, Kirchner, paro









